Ramos de novia II: Según el color

Si bien en estas cuestiones no hay reglas irrompibles, podemos citar algunas nociones básicas que no suelen fallar. Tanto si eres morena, blanca o pelirroja, el color del ramo puede complementar tu tez y contribuir a que luzcas radiante. Pero una mala elección, por el contrario, puede hacerte lucir pálida y opacada. Por ello veremos cómo evitar que esto suceda.

Comencemos con las morenas. En vista de que muchas pieles oscuras tienden a lucir apagadas, los colores vivos -como amarillo, rosa y naranja – suelen ir bien con ellas, aportándoles vivacidad. También pueden crearse algunos contrastes interesantes con los colores claros y pasteles. Sin embargo, las pieles con tonalidades medias no suelen ir bien con ellos, ya que estos tienden a apagarlas. Por el contrario, al combinarlos con pieles blancas puede lograrse una angelical armonía. En cambio los colores fuertes suelen opacarlas – especialmente en el caso de las rubias. Y para las morochas de cabello pero con tez bien blanca un ramo en color neto – rojo, violeta o rosa -bien puede armonizar con el tono escuro de su pelo.

Por último, nos queda el caso de las pelirrojas. En ellas puede optarse por la armonía que aportan los tonos rojizos, corales y anaranjados claros, o bien el contraste de tonalidades turquesas o azuladas. De todos modos haremos aquí una distinción entre pelirrojas naturales y artificiales: el primer caso admite un margen más amplio, mientras que en el segundo lo más conveniente será optar por combinaciones más armoniosas dentro de la gama, para que el resultado final no se vea grotesco o artificial.

Estás cada vez más cerca de tu ramo ideal, puesto que ya tienes el segundo parámetro en el que basar la elección: el color de tu piel y tu cabello. ¡Ten en cuenta también tu maquillaje y el resultado será estupendo!

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