Vehículos para bodas IV: Limusinas

Anteriormente, ya hemos tratado el tema de los automóviles modernos, los automóviles antiguos y los carruajes como vehículos para bodas. Hoy, en esta cuarta y última parte analizaremos las ventajas y desventajas de un medio de locomoción muy particular: la limusina. Uno no acostumbra a viajar en limusina. Tal vez, ni siquiera piense en ésta […]

Anteriormente, ya hemos tratado el tema de los automóviles modernos, los automóviles antiguos y los carruajes como vehículos para bodas. Hoy, en esta cuarta y última parte analizaremos las ventajas y desventajas de un medio de locomoción muy particular: la limusina. Uno no acostumbra a viajar en limusina. Tal vez, ni siquiera piense en ésta como una opción para el transporte durante la boda. Sin embargo, en muchos lugares las limusinas son una opción usual como vehículo para los novios en el día más importante de sus vidas.

A la hora de elegir una limusina, uno descubre que hay gran variedad de éstas. Entre la variedad de modelos que puede uno seleccionar, pueden contarse los modelos clásicos, que tienen la apariencia de un automóvil antiguo y los más modernos, más similares en su forma a los autos modernos. En lo que respecta al color, uno también puede ejercer su criterio de selección: hay limusinas negras, blancas, grises y de otros colores menos usuales. No obstante, se prefieren los colores claros para los festejos diurnos y los oscuros para los que tienen lugar por la noche.

Las limusinas presentan un sinnúmero de ventajas. Entre éstas podemos destacar que las limusinas ofrecen un detalle que aporta gran distinción a la boda. Además, es un medio de transporte cómodo, en el que los novios seguramente disfrutarán de los viajes que tengan que hacer durante el día de su boda. Como en el caso de otros vehículos, las limusinas resaltan por sí solas; no es necesario decorarlas sobremanera para que se distingan de los vehículos de los asistentes.

Hay algunas pocas desventajas. Una de ellas es el elevado costo del alquiler de una limusina en comparación con otros medios de transporte. Una más es que hay que tener en cuenta su tamaño para las ubicaciones donde se producirán los ascensos y descensos de los novios tanto en la ceremonia religiosa —si la hubiere— como en el lugar elegido para el banquete. Por lo demás, seleccionar una limusina como medio de locomoción para la boda puede ser la mejor opción si se ajusta al gusto de los novios y si encaja con el tipo de fiesta que planearon.

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